Presentamos una serie de ejercicios que pueden realizarse gracias al pielaster. Solamente son unos ejemplos, por lo que caben multitud de variantes complementarias.
    En la tabla gráfica dividida en 3 elementos indicamos los ejercicios elementales.
    Los dos primeros (Ejercicio 1 y Ejercicio 2) reflejan en el centro la posición neutra y en los extremos las posiciones límites, balanceando los pies hacia la izquierda y hacia la derecha o hacia delante y atrás.
Ejercicio 1. Mover los dos pies en balanceo paralelo hacia la izquierda y hacia la derecha.
Ejercicio 2. Balancearse hacia delante y atrás.
    El tercer ejercicio muestra un movimiento de giro de los dos pies en paralelo siguiendo todo el contorno circular del apoyo. Se puede girar en el sentido de las agujas del reloj y en sentido contrario.
Ejercicio 3. Realizar movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj primero y en sentido contrario después.
    Según vayan realizándose con relativa facilidad los ejercicios anteriores, añadir los siguientes:
Ejercicio 4. Ejercicio 1 sobre un solo pie. Alternar los dos pies.
Ejercicio 5. Ejercicio 2 sobre un solo pie. Alternar los dos pies.
Ejercicio 6. Ejercicio 3 sobre un solo pie. Alternar los dos pies.
Ejercicio 7. Apoyado sobre un pie, intentar dar una patada en el aire a un balón imaginario.
    Toda la tabla puede llegar a realizarse con los ojos cerrados. El hecho de cerrar los ojos elimina el estímulo visual, con lo que el equilibrio depende mucho más de los estímulos propioceptivos (información proveniente de los receptores situados a nivel tendinoso, articular, muscular,...) con lo que se dificulta de forma importante la realización de dichos ejercicios.